Próxima quedada: 18 de diciembre (en principio)

viernes, 19 de marzo de 2010

Sobre truncas y compases

En el foro de música argentina del que había hablado aquí, copio y pego una intervención que explica extremadamente bien el misterioso asunto de las chacareras truncas.


"Antiguamente en Santiago a estas chacareras diferentes se les decía chacareras motas, al aire, punto quitao, truncas, etc. En 1941, los Hermanos Abalos grabaron “Chacarera del Cachi Mayu” (Río Salado) y allí eligieron llamarla chacarera trunca, denominación que le quedó para siempre.
Las chacareras derechas o truncas tienen la misma cantidad de notas y por su extensión -ambas- pueden ser simples o dobles.    
Dentro de las derechas existe un subtipo de chacareras, que no son muchas, en las que el ritmo termina antes que la melodía, quedando ésta una fracción apenas perceptibe de tiempo, como colgada en el aire. Es el caso de “Chakay Manta”. A ellas, Adolfo Abalos las designaba “colgaditas”.
Volvamos a las truncas. Lo decisivo para que una chacarera sea trunca, es simplemente la terminación.
Según el diccionario, trunco, en un sentido figurado, es interrumpir una acción y dejarla incompleta. Por ese motivo, creo que la denominación de "chacarera trunca" contribuye a la confusión. Muchos piensan que la chacarera es trunca porque termina antes o le falta algo. Pero no es así, sino todo lo contrario. Con el mismo número de notas, pero con diferente acentuación, la resolución rítmica de las truncas en la última estrofa, es más larga y complicada que las derechas. Por esta razón, especialmente los bombistos y bailarines que participan de una chacarera sin saber que es trunca, al terminar como si fuera una chacarera común, quedan desconcertados cuando la música se prolonga algún compás más.
Con toda lógica entonces, alguien puede preguntarse: ¿si a estas chacareras les sobra un “poquito” porqué les llaman “truncas” Ocurre que para aquellos inadvertidos, la trunca tiene un doble efecto; al quedar desconcertados,  piensan que la música va a continuar y empujados por la inercia siguen tocando o bailando, pero esta vez la chacarera sí se termina, dejándolos nuevamente descolocados, pero quedándoles corta esta vez. Por esta circunstancia se les dice truncas.     
Ayer, conversando telefónicamente sobre este tema con “Tonito” Rodríguez Villar, me sugirió que para una mejor comprensión, les contara el emblemático caso de la chacarera trunca “La Mocha” de los Hnos. Díaz. 
 La anécdota es la siguiente: Tanto el “Soko” como el “Cachilo” Díaz, formidables creadores salavineros, no leían ni escribían música. Por ese motivo le pidieron a Pedro Cinquegrani, famoso violinista, de una gran formación academica, que la escribiera. Los Diaz le pasaron nota por nota y el violista recogió lo que le habían dictado sus compositores. Cuando Cinquigrani, que no sabía de la distintas acentuaciónes de las truncas, ejecutó exactamente las notas en el orden que le habían pasado los Díaz, se escuchó otra chacarera, derecha, lindísima, que a  pesar, insisto, de tratarse puntualmente de las mismas notas, parecía otra.Tanto es así que los Díaz la llamaron "La Mocita. "
     

1 comentario:

  1. Quisiera dejar mi aporte a este tema.
    Se llama trunca a una chacarera cuando en vez de terminar en el tiempo 1 (tierra) como lo hacen en las "chacareras derechas" lo hace marcando el en los tiempos 2 y 3 (del compas 3/4). Hay otras diferencias que tiene que ver por ejemplo con la armonía: se nota en las introducciones, cuando el guitarrista cierra los acordes de dominante y tónica (cadencia V-I) en los tiempos 2 y 3. También la melodía está construida rítmicamente diferente con respecto a la chacarera derecha, siempre haciendo incapié en los tiempos 2 y 3 (del compás 3/4)
    Espero no haberlos aburrido con la explicacion "demasiado técnica"
    Espero que todo esté bien y ¿como está el bombito?
    Abrazos desde Argentina-Diego Gandolfo.

    ResponderEliminar