viernes, 2 de noviembre de 2018

Los Machucambos con Zapata 1963.zip - 14 MB

Por una de esas cosas que tiene el Rastro, encontré el disco que pongo a continuación. Si hemos de hacer caso a la carátula, en él tocó Don Milton Zapata. Carmen nos lo aclarará, porque en algún sitio he visto que él había dejado el grupo en 1960 y este disco tiene fecha de 1963.

El disco es a medias entre Los Machucambos y otro grupo (del que no tengo ni puñetera idea) que se llamaba "Los Indios".

He seleccionado las seis canciones de Los Machucambos y las he comprimido en un archivo. El disco seguramente no pasará a la historia, pero si alguien quiere las grabaciones con mayor calidad, se las puedo enviar. Como documento (si se demostrara la intervención de Zapata) no está mal.





Los Machucambos con Zapata 1963.zip - 14 MB

domingo, 28 de octubre de 2018

miércoles, 24 de octubre de 2018

HECTOR MIRANDA, IN MEMORIAM (1930-2018)



Estas líneas son una despedida a un amigo, que además ha significado mucho en mi vida. Ayer (23 de octubre de 2018), ha fallecido a los 88 años Héctor Miranda, fundador y director de Los Calchakis. Pude seguir su evolución en el último año y estaba preparado para recibir esta noticia cualquier día. Aunque esperado, cuando llega el momento uno empieza a recapitular recuerdos, y surgen tantos y tan importantes para mí, que cuando disponga de tiempo intentaré escribir un artículo sintetizando su rica vida artística.
Héctor fue una persona importante para mí. A veces me han preguntado de donde surgió mi pasión por América del Sur. Hubo varios condicionantes previos para ello en la infancia, pero lo que de verdad disparó la cosa fue un disco LP que me trajo un día mi madre allá por 1978. Ella estaba intentando que nos gustase la música como era su caso, y nos iba trayendo discos de distintos estilos musicales (sin demasiado éxito hasta ese momento). Pero el LP que trajo ese día, "Las flautas Indias, vol. 4 de Los Calchakis" fue muy especial. En cuanto el tocadiscos comenzó a surcar el disco y comenzaron a sonar los primeros compases de la primera canción, "Peregrino soy", un pasillo ecuatoriano con rondador, ocurrió algo muy intenso dentro de mí, difícil de explicar, pero muy emocionante. Nuestro amigo Eladio dice que los que sentimos pasión por la música andina solemos tener ese momento que el define como "te picó el bicho". A mi lo hizo ese día, y a través de la música de los Andes me fui adentrando en el conocimiento de su cultura y naturaleza, y así hasta hoy...
Héctor era hijo de un emigrante asturiano (de Llanera), panadero en Buenos Aires. De la pobreza en su infancia (vivían en un suburbio periférico de Buenos Aires que se continuaba con la Pampa), llegó a ser profesor de la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, cargo que abandonó al poco tiempo para viajar a París con "pinceles, tubos de óleo, una flauta, letras de canciones y muestras de dibujos publicitarios" en su valija; "si no triunfo en una cosa, triunfaré en otra".  Y vaya si triunfó. Alcanzó en París el esplendor en las artes y la música, con exposiciones y conciertos en los teatros más importantes del mundo, discos de oro, premios y decenas de discos editados, con cientos de miles de ventas. 
En los años 70 y 80, Los Calchakis era un grupo de referencia en Europa. Hoy lo sigue siendo cuando se habla de la interesante historia de la música andina y sudamericana en Europa. En las carátulas de los LP podía leer interesantísima información y fui descubriendo ritmos y sonidos fascinantes. De ahí fui encontrando nuevos y extraordinarios grupos (Los Incas, Inti Illimani, Illapu, etc.), pero Los Calchakis siempre ocupaban un lugar muy especial en mi discoteca y en mis gustos. Por supuesto no me perdí los conciertos que dieron en Gijón y Oviedo por aquellos años, y fue entonces cuando pude conocer a Héctor, que me firmó todos sus discos.
Nuestro último encuentro personal fue en Burgos, hace 9 años (2009) en un extraordinario concierto que dieron en la iglesia de La Merced, con un coro francés (La Vezère). Al día siguiente estuvimos juntos conversando más de una hora. También pude conocer en persona al extraordinario y admirado quenista del grupo y gran persona, Sergio Arriagada Cousin, con quien desde entonces disfruto de su amistad. Aunque con Héctor ya mantenía contacto por correo electrónico, a partir de ese concierto intensificamos nuestra correspondencia, intercambio de documentos, etc. Incluso me concedió el honor de ilustrar la carátula del último CD de Los Calchakis con una de mis fotos, tomada en el lago Titicaca.
"Todo el mundo, o casi, tiene arrepentimientos de algo, porque la vida se escapa a una velocidad que uno no puede concebir en la infancia o en la adolescencia". En su libro "La memoria cantando" contaba que su único miedo ante la muerte era no llegar a terminar todos los proyectos que tenía pendientes de realizar. En una fiesta en México en el Día de los Muertos, un músico del grupo "Los Folkloristas" le predijo el año 2021 como el de su fallecimiento, escribiendo "Héctor 2021" sobre un cráneo decorativo, pero erró la predicción algo más de 2 años. Por Sergio fui sabiendo los avatares de su último año de vida. Desde hace 40 años es difícil que pasen más de 3 o 4 días sin que escuche alguno de sus discos (frecuentemente lo hago a diario durante semanas), que me acompañan mientras camino, hago deporte, trabajo o escribo, como en estos momentos. Desde hace 40 años, la genial creación de Héctor, Los Calchakis, llevan haciéndome feliz casi a diario y además fueron el factor fundamental en despertar y estimular mi pasión por América del Sur, tan importante hoy en mi vida. ¡Gracias Héctor!!







Ecos de la quedada de Octubre (corderada)

Se celebró el día 21 de Octubre la esperada reunión de aylluítos en el bar El Pilar, La Olla-Deva con una nutrida participación.
Antes de proceder a los comentarios, debo señalar que se reseñaron dos ecos con anterioridad por parte de Eladio y Carmen; comentarios que este torpe INCAPAZ (en esta ocasión procede escribirlo todo junto y con mayúsculas) borró accidentalmente.
¿Cómo pudo ocurrir semejante desastre, se preguntará alguno?
Paso a relatarlo para evitar que alguien pueda caer en el mismo error: Estaba editando mis ecos, cuando sorpresivamente me invadió un cliente.... de estos que entran sin previo aviso y con alevosía.
Así pues tuve que abortar la tarea quedando el comentario totalmente inconcluso y con el programa en segundo plano, un desastre.
Decidí proseguir la tarea de tarde, pero no me era posible recuperar o editar el texto, o al menos no dí con la tecla adecuada, así pues, en el apartado de entradas marqué mi comentario para eliminarlo y ¡¡oh, sorpresa!! borró todo el contenido incluído el encabezado.
A petición de algunos miembros, lógicamente molestos por su eliminación intenté recuperar los ecos anteriores, pero tan solo quedaba un fragmento del eco de Carmen que al estar concatenado con el anterior de Eladio tenía poco sentido.
Así pues, gracias a mi torpeza partimos de cero.
Mis disculpas por semejante "gamba"
En fin, la reunión excelente, de las mejores del año, participación ejemplar, buen ambiente, derroche de instrumentos, era difícil que con tantas expectativas se nos diera mal.
Empezamos de la mejor manera, llenando la panza.... ¡¡¡y como!!! Platos y platos de cordero, patatas, ensaladas, algunas parrochas y bistec (estos últimos para algún "vegano" que pululaba por ahí)
A eso de los postres se internó Eladio con unas rimas, con un dificilísmo acertijo en su final, el cual solventamos casi todos a coro (y es que los aylluítos somos relistos, jejeje)
Ovación y vuelta al ruedo para Eladio por la ocurrencia.
A partir de ahí se desató la parte lúdico-festiva, pero no pudimos seguir la premisa "de la panza sale la danza", quizás por que ya no estamos en edad de menear el esqueleto.
Tanta edad debemos aparentar que Víctor nos trajo toda la comanda muy escasa de sal, intuyo que nos vió tan mayores que decidió darnos el menú de geriatría. Todos estos incovenientes siempre los solemos superar con mucho salero.
Me costó bastante engatusar al nuevo miembro, Rafa para los amigos, que tiene mucha música en los dedos y pulmones. Es muy versátil, tanto coge el charango, que la quena, que los sikus, que el bombo, creo que hasta la guitarra (aunque esto último debo preguntárselo a ese alemán tan conocido y renombrado, Alzheimer, creo se llama)
Participamos todos, aunque reconozco que cuando meto la cabeza en el charango me abstraigo del resto que ya bastante tengo con ver donde pongo los dedazos.
Salieron cosas chulísimas y utilizamos por regla general la técnica musical del "chigre", no es que sea excesivamente fina y depurada para el oyente, peroooooooooo, el ejecutante tiende a pasárselo pipa.
Así pues no hay más que decir: el objetivo de estas reuniones no es tanto satisfacer el paladar musical de los oyentes como el del disfrute "ad libitum" de todo aquel capaz de utilizar cualquier instrumento, y sí... vale casi todo.
Entre pitos y flautas la cuerda esta vez no estaba desamparada, ni mucho menos, tengo el vago recuerdo de estar escuchando tres guitarras simultáneamente, inhabitual en nuestras reuniones.
También hubo una versión de Recuerdo, en la que había (creo) cinco sikuris perfectamente sincronizados.
Como viene siendo habitual Juan (chakra) tardó en unirse a la parte musical, pero cuando lo hace marca un hito. Sin menospreciar a nadie, él juega en otra liga. Jamás le he visto perderse en ningún tema, por complicado que sea, ni dudar en ninguna frase. Acompañarle en sus notas siempre es un placer y una garantía, da igual las "perrerías" que le intente hacer con las cuerdas, lo solventa de forma magistral.
Fue transcurriendo la tarde, y fueron desgranándose multitud de temas, casi ninguno cantado, ese es nuestro talón de Aquiles (cantamos como Yogurtu N'gué) eso sí, somos especialistas en tonos "asquerosos" (supongo que si nos sacan de La y Do estamos perdidos)
Tras unas tres horitas de darle duro a todo lo que se nos ocurría, fue atardeciendo y eso marcó el ocaso de tan memorable quedada.
No sé el resto, pero aporrear el charango durante tanto tiempo agota, la senectud es implacable.
A eso de las ocho dimos por concluída la tortura y cada mochuelo a su olivo, fundamentalmente para poder hacer la digestión.

domingo, 30 de septiembre de 2018

IN MEMORIAM. D. MILTON ALBÁN ZAPATA.


Nuestro pequeño homenaje a D. Milton. "Que una gota con ser poco, con otras se hace aguacero".
Esta preciosa fotografía ha llegado a nuestro poder gracias a la familia de este gran luthier. Muchas gracias.

sábado, 29 de septiembre de 2018

El duende factor o el factor duende.

Era el mes de Noviembre y llegamos a Paris, la ciudad de la luz,de los amantes y del hada verde... pero en este viaje era sobre todas las cosas el pueblo en el que vivía Don Milton, el señor Zapata. Salimos del hotel muy temprano, y nos dirigimos al distrito universitario, nos pareció un barrio precioso, con mucha luz, muchas flores en las fachadas de las casas, realmente iba a ser un dia mágico, Paris en Noviembre y con un sol brillante ya te va dando pistas... Buscamos la 79 rue Brillat Savarin, era una calle larga y empezamos a recorrerla justo por el lado más alejado del número que teníamos que encontrar, caminamos un buen rato pensando que tal vez nos habían dado mal la dirección, pero Juan se paró un momento a escuchar y dijo: "es allí", de una ventana salia la melodía   de El corazón del Rey Inca. Llegamos a la casa, picamos y¡ nos abrió un duende!  Juan ya le conocía, pero yo no y  esa fué la primera impresión que recibí.  Era un hombre viejin, un poco encorvado, con el pelo blanco y con una dulzura en la mirada que te hace sentir inmediatamente que pisas buena tierra. Nos abrió su casa como se le abre la casa a alguien familiar, nos presentamos y desde ese momento yo me instalé en la ensoñación, muy consciente, de que estaba siendo testigo de un reencuentro entre dos personas que aman profundamente las mismas esencias, aún teniendo orígenes tan dispares... Andaba D. Milton reparando quenas de los Bolivia Manta, " las maltratan, siempre las andan estropeando",en ese momento Juan le enseñó una de sus joyas más preciadas, aquella flauta que Zapata le había construido a medida en el año 1.979 y que D. Milton tenia registrada con las medidas correspondientes, en una libretina muy vieja,como Juan Gijón. Jamás había visto una obra suya con tantos años de uso(28 años) y sin un solo rayón¡¡ Pasamos todo el dia con él y volvimos al dia siguiente, quería convencer a Juan de que nos quedáramos a vivir con él, "yo te enseño a fabricar, tú lo vas a hacer bien, detrás de mi no viene nadie, tengo mucho sitio en la casa ..."  Aquel no era el momento y nos volvimos a Gijón cargados con toda la producción de aquel pequeño duende factor que fabricaba flautas con un toque tan mágico y tan amante, que tienen la facultad de enganchar a su sonido a todo aquel humano bueno que las escucha y de volver loco, más todavia, a los flautistas buenos que las hacen sonar. No descanse usted Sr. Zapata, siga desde esa dimensión luminosa en la que se encuentra, con la tecla del La pisada en su casio, a ver si consigue en algún momento que las músicas de los pueblos lleguen con toda su dignidad a inundarnos.

D.E.P. MILTON ALBÁN ZAPATA, fallecido el pasado 15 de agosto



Alertados por el comentario anónimo de una persona a la que agradecemos mucho su aportación en este blog, nos enteramos de la triste noticia del fallecimiento durante este verano de D. MILTON ALBÁN ZAPATA, gran luthier afincado en París, famoso sobre todo por la belleza y calidad insuperable de sus quenas.

Con el máximo respeto y admiración que le profesamos, reproducimos aquí las palabras que su primo ha tenido a bien compartir públicamente en su página de facebook. Descanse el paz, maestro.

"A mi primo Milton
Ha partido hacia la eternidad, desde su París lloroso sin aguacero, golpeándonos tan fuerte el corazón, Don Milton Albán Zapata.
A quienes tuvimos el honor de conocerlo y apreciarlo, nos ha dejado un ejemplo hermoso de vida digna, sincera y de lucha por los ideales. Su memoria permanecerá en nosotros, en nuestros hijos y nietos.
A mediados del siglo pasado, Milton emigró a Argentina, allí se embarcó rumbo a este viejo mundo, arribando a puerto español. Pasó un tiempo en Madrid y luego vino a París, donde se radicó, formó su familia, trabajó duro, estudió, hizo música y triunfó, permaneciendo fiel a sus ideas y convicciones.
Lo conocí personalmente en 1981 en su hogar de París. Ha sido mi maestro en muchos aspectos. En París y en Carboneras, donde él veraneaba, forjamos nuestra amistad en innumerables tertulias: nos contábamos nuestras cuitas, después de comer un cevichito, un sudadito o un lomito saltado; también tocábamos guitarra y le cantábamos a la vida y al amor.
En París lo conocían como Zapata, el músico: tocó y cantó con muchos grupos de música latinoamericana, entre otros, con el famoso trío “Los Machucambos”, el lutier: fabricaba y afinaba instrumentos andinos de viento (quenas, zampoñas), el guitarrista: acompañaba y daba clases de guitarra, el amigo: mucha gente en París se honraba con su amistad.
Ahora ya estarás tocando y cantando en el escenario de las estrellas celestiales.
¡Descansa en paz, querido primo!"
(Jose Andrés Albán Juárez)

Reiteramos nuestro agradecimiento a la persona que tan amablemente nos ha aportado esta información.

martes, 18 de septiembre de 2018

EQUÍN (que no Ecón) DE LA QUEDADINA DE SEPTIEMBRE

 Con permiso de la autoridad y sin que el tiempo lo impidiera, se celebró este sábado la quedada correspondiente a septiembre. Tras esta estúpida explicación, a medias, del título, paso a explicar la otra mitad: equin, porque va a ser muy corto, quedadina porque no voy a decir que éramos cuatro gatos, éramos seis.
Junto a los habituales como Eladio, Juan Luis, Carmen, Chema y la cosa larga de barba, o sea, yo, pudimos ver al Peque que, por un día, decidió salir del ñeru y venir a hacernos compañía. Funto y afarte.
La cena...lo habitual, casi todos los platos a gusto de los comensales. Las tartas del postre...de pecao mortal, como siempre.

En cuanto a la velada musical...en fin, con los mimbres que había, se hicieron los cestos que se pudo. Y no fueron pocos. Ni malos, a ser sinceros. La cuerda, por una vez mayoritaria, integrada por el Peque, Eladio y Juan Luis, arrinconó sin problema alguno a los soplones en una esquina. Chema y yo nos defendimos como gatos panza arriba y conseguimos hacer casi tanto ruido como ellos. Temas hubo que hasta bien sonaron. Curiosamente, se escucharon temas antiquísimos, del tiempo 'e ñaupa, folclore "raíz" que dirían algunos, o sea, los primeros temas que aprendimos y que siempre valen para relleno, como el picadillo.

Entre música, algo de alcohol, risas y planes para la corderada de octubre, la gente de La Posada Blanca, asaz amables ellos, lograron que cada mochuelo se fuera a su olivo y cada uno de nosotros al coche pertinente.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

lunes, 16 de julio de 2018

Mujer tenías que ser, Isabel Aretz


“Me estremecieron mujeres
que la historia anotó entre laureles
y otras desconocidas gigantes
que no hay libro que las aguante” 

De esta forma, un tanto poética y rescatando algún verso contenido en el disco MUJERES, del cantante y compositor cubano Silvio Rodríguez, me gustaría iniciar un espacio en este Ayllu dedicado a tantas y tantas espléndidas mujeres, que desde su perspectiva vital, desde su esfuerzo y su talento, nos han aportado tanto.

RECORDANDO A UNA PIONERA: ISABEL ARETZ THIELE

Resumir la dilatada vida de esta maravillosa señora, se hace sumamente complicado, dada la profusión de su obra: libros, obras sinfónico-corales, monografías, artículos, reconocimientos, etc.. Así es que para intentar un pequeño acercamiento, me he servido tanto de su propia voz que podréis escuchar en los enlaces a youtube que aportaré al final como de otras fuentes* que asimismo citaré.
Digamos para comenzar que Isabel Areztz nació un 14 de abril de 1909 en Argentina e inició su andadura musical estudiando piano con Rafael González y armonía, contrapunto y composición musical con Athos Palma, obteniendo el título correspondiente del Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires de piano superior y composición.
Perfeccionó estudios de orquestación musical con Héctor Villa-Lobos, en Brasil, becada por dicho compositor. Estudió antropología con José Imbelloni y etnografía con Enrique Palavencino en el Museo de Ciencias de Buenos Aires. Fue discípula y colaboradora del maestro argentino Carlos Vega (fallecido en 1966). En 1968 obtuvo el doctorado en música (summa cum laude) en la Universidad Católica Argentina (UCA).  
"Desde niña estudié piano. Cuando egresé del Conservatorio López Buchardo tenía que escribir una escena de ópera y me inspiré en un compositor europeo; nuestra formación era totalmente europea. Yo era compositora y pianista. Mi mamá me sugirió que fuera a una conferencia que dictaba Carlos Vega sobre la música incaica. Fui, anoté las melodías pentatónicas y cuando terminó la conferencia, Vega se me acercó y me dijo: 'Señorita, veo que tiene interés en esta música. Puede visitarme en el Gabinete de Musicología Aborigen'. Descubrí un mundo nuevo: el de los incas, la escala pentatónica de esta música americana que yo ignoraba. Porque en el Conservatorio me habían enseñado escalas griegas, asiáticas, pero de América nunca me habían enseñado nada. Dejé la carrera de concertista y me dediqué a la etnomusicología" (Entrevista publicada en la web mundo clásico, autor Roberto Espinosa).
En 1966 obtuvo una beca Guggenheim, que la llevó a recorrer buena parte del continente al rescate de las melodías autóctonas. Su trabajo con Liscano y con su marido (Luis Felipe Ramón y Rivera, fallecido en 1992) la convirtió en pionera en la difusión de su campo de investigación, con la creación del Instituto Interamericano de Etnomusicología y Folklore (INIDEF), con el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA). Hoy esa institución se conoce como Fundación de Etnomusicología y Folklore (FUNDEF) y fue presidida por Isabel Aretz entre 1990 y 1995. También fue cofundadora de la Orquesta de Instrumentos Latinoamericanos (Odila).

En su momento Isabel se convirtió en ayudante de Carlos Vega y en 1940 conoció a Juan Alfonso Carrizo:
"Entonces vino la idea de que yo recogiera la música de las provincias en la cuales él había recogido la poesía. Porque la poesía se canta; entonces lo lógico era recopilar la música antes de que se perdiera. Los doctores Padilla y Rougés me pidieron que hiciera ese trabajo. Conseguí un grabador y vine a Tucumán a recopilar la música. Durante 4 años estuve viajando por aquí a lomo de mula y registré la música del pueblo. Había un montón de arpistas, música religiosa, todo lo que está en mi libro Tucumán que se publicó a fines del 1946".
"Entonces Juan Liscano, gran poeta que había fundado un servicio de investigaciones folclóricas, hizo que me llevaran. Cambiamos los métodos porque aquí (Argentina) recopilábamos la música que se cantaba, pero en Venezuela teníamos que registrar toda la cultura del pueblo. Trabajamos la música en la cultura; es decir, estudiamos la vivienda, cómo se fabrican los instrumentos, la artesanía, toda la parte espiritual: la música, la poesía, los bailes, las creencias, la religión 'folk', que tiene muchas supersticiones, y todo lo social, es decir por qué y cuándo se usa la música. Trabajamos en Centroamérica, en Ecuador y en África". 

En los 70, Aretz fue docente en universidades de México y Colombia. Fundó cátedras sobre etnomusicología en varios países y colaboró en revistas especializadas: su labor docente en el INIDEF (1971-1982) le permitió formar discípulos que trabajan ahora en todo el continente.
Fue, además, profesora de etnomusicología de la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela y dictó cursos de cultura y tradición oral para el doctorado en Ciencias Sociales de la misma universidad. La investigación en etnomusicología y folclore se resume en una enorme producción de libros, monografías y artículos que evidencian un estudio laborioso de los materiales obtenidos con sus viajes.
Uno de sus últimos trabajos fue el libro “Música prehispánica de las altas culturas andinas”, Edit. Lumen, publicado en 2003 en el que puede leerse:
"Con este libro aspiro a desvelar un panorama musical prehispánico del área andina. Divido el texto en cuatro partes: la primera atañe a la primitiva población de América. [...] Su herencia alcanza nuestros días con los instrumentos desenterrados, y con los toques y los cantos conservados por la tradición oral. Otra parte de este libro concierne a nuestro país —el NOA (Noroeste Argentino)— y ubica culturalmente, hasta donde ello es posible, el canto y los instrumentos prehispánicos que permanecieron en uso y cuya ejecución fue oportunamente grabada. [...] Mi interés en penetrar en este mundo musical arcaico está dado por mi formación como compositora, que en plena juventud penetró en él, con un afán por hallar los cimientos musicales de nuestro país y del continente, casi siempre pendiente de Europa y de sus maestros. Ganados esos conocimientos —los europeos— nos corresponde, como músicos nativos de América latina, encontrar un camino propio que nos identifique musicalmente como se identifican los otros continentes. Este libro aspira a señalar un camino posible."
Otros libros: “Manual de folclore venezolano”( 1957), ”Manual de folclore” (1972), “El folclore musical argentino”(1952), “Artesanía folclórica de Venezuela” (1988), “América latina en su música”(1977), “Música popular de La Rioja” (1977), ”Instrumentos musicales de Venezuela” (1967), Primera selección de canciones y danzas tradicionales argentinas”(1943), “Cantos navideños en el folclore venezolano” (1962), “El Tamangue” (1970), entre otros.

Fallecida el 2 de junio de 2005, a la edad de 96 años en San Isidro, Buenos Aires (Argentina)

*Fuentes consultadas: Web investigación en etnomusicología, Diario La Nación, Letralia, Web Mundo clásico, Sitio Web Folklores del Norte, Revista musical chilena, Editorial Lumen, entre otros.

Enlaces a YOUTUBE: entrevistas y disco
Disco  “Viaje por el noroeste argentino” (1952)