Próxima quedada: 18 de diciembre (en principio)

domingo, 2 de diciembre de 2012

Ecos de la quedada del 1 de diciembre

Hace menos de media hora que abandonábamos nuestro refugio en "La Posada Blanca" y ya están en el aire estos "ecos" de la quedada.

El día tenía algo de especial. Todos sabíamos cómo nos sentíamos y creíamos saber cómo se sentirían los demás. Sin duda pensábamos que echaríamos de menos la presencia de Susana y temíamos que la quedada iba a estar desangelada y durar bien poquito.

Pero no. Todo lo contrario. Hay cosas en las que se puede creer o no creer. Las habrá o no las habrá. Serán ciertas o no lo serán. Pero hay cosas que -con toda seguridad- son ciertas. Los recuerdos son ciertos. La amistad es cierta. La música es segura. 

Y así fue. Los recuerdos, la amistad y la música se confabularon y se hicieron presentes entre nosotros sin que nos diéramos cuenta. Literalmente nos envolvieron y nos transformaron en un único bloque.

Y vivimos una quedada extraordinaria. Seguramente, la mejor que recordamos. Las quenas se compenetraban de maravilla. Las voces empastaban como nunca lo habían hecho.  Las cuerdas cantaban, ebrias de gozo...mientras los oboes se superponían a las flautas...(ah, no, que esto no es de aquí....)

¡¡Si hasta nos acordábamos de las letras....!! 

Y, en contra de lo que habíamos pensado, cantamos, nos reímos, disfrutamos. Fuimos felices...

Pero nadie olvidaba nada. Los recuerdos estaban allí. 
Por eso, al final de la velada, pudimos escuchar de labios de su autor, Enrique, el sencillo y emotivo poema que transcribo aquí:

"Susana se nos ha ido,
casi sin darnos cuenta. 
Sin quejas, sin hacer ruido.
Casi, con delicadeza.

Susana nos ha dejado
sumidos en la tristeza.
¿Qué quieres que te cantemos?
¿Qué te gusta?
¿Qué deseas?

- Hoy nos sentimos muy solos
- Muy solos 
sin tu presencia amable
Susana ¡Amiga!
¡Qué inmensa
es hoy nuestra pena!"

No se puede añadir nada más. 

Sólo decir que los que tuvimos la suerte de asistir nos fuimos de allí con la sensación de que durante aquellas horas no habíamos sido diez, sino once, los presentes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada