Próxima quedada: 18 de diciembre (en principio)

sábado, 18 de agosto de 2012

Horacio. In memoriam

En los primeros días de septiembre, creo recordar que fue el día 8, se cumple el cuarto aniversario del fallecimiento de uno de los nuestros, Horacio.

En la última quedada comentamos que sería de justicia dedicarle un recuerdo en la próxima, interpretando algunos de sus temas preferidos.

También queremos desde aquí recordar su memoria:

Horacio era un tipo entrañable. Su imponente humanidad formaba un todo inseparable con su guitarra, que llevaba allá donde fuera. Formó parte de algunos grupos, pero lo suyo era cantar solo o con su esposa, Charo (Q.E.P.D) o con su hija, Henar.

Horacio era el alma del grupo de gente que se reunía en "El Turrado", un bar de barrio gijonés cuyos clientes formaban un fantástico grupo de amigos. Por entonces, en el Turrado se cantaba mucho (ahora ya no se canta nada) y Horacio era el alma de aquel grupo.

Y de todos los grupos. Era su especialidad. Alguna gente canta bien. Otros tocan de maravilla. Otros son imprescindibles. Y Horacio era imprescindible. Animaba cualquier reunión. Cantaba y hacía cantar a los demás. Era -aun sin proponérselo- el centro de cualquier reunión.

Y desde entonces nos falta esto. Se echa de menos en las quedadas esa animación que produce el ver a todo el mundo cantando y pasándoselo bien.

Aunque dudemos mucho de que sea así, todos querríamos que existiera un lugar donde Horacio y su guitarra estuvieran ahora animando la reunión en compañía de su admirado Cafrune

2 comentarios:

  1. Marián nos hace llegar el siguiente comentario para publicar en esta entrada:

    "Lo describes tal y como era. Donde estaba Horacio siempre había alegría. Yo que lo acompañaba por los distintos departamentos del Hospital y me hartaba de llorar cuando él se iba, viendo con impotencia que no había ninguna posibilidad de evitar lo que en poco tiempo ocurriría,quedaba sorprendida con su entereza y su afán por que los demás estuviéramos bien. Si íbamos a su casa, cogía la guitarra y nos invitaba a cantar con él.Los últimos momentos de consciencia los pasó tarareando una chacarera.Así era el gran HORACIO.Los que tuvimos la suerte de conocerlo lo recordaremos siempre con el cariño que él se ganó, dándolo todo sin pretender nada a cambio.Yo también echo de menos aquellos días en los que con su guitarra y su forma de ser conseguía que todos participáramos (los que sabían hacer algo y los que sólo desafinábamos).
    Marián."

    ResponderEliminar
  2. Horacio era un crack. Un tipo especial que emanaba humanidad por todos lados. Yo lo traté poco, pero las veces que estuve con él, siempre me dió la sensación de paz, tranquilidad, alegría. Algo que siempre se agradece. Un ejemplo a seguir. Poco antes de su muerte me regaló un documento extraordinario: Un DVD con toda la historia de Los Chalchaleros. Lo conservo como una joyita que es. Si alguien lo requiere, se lo paso.
    Nos vemos el sábado, en la reunión en su recuerdo; por supuesto.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar